PRODUCTO

La aceituna

La práctica totalidad de la oliva procede de Poyales del Hoyo y Candeleda, y pertenece a la variedad Manzanilla cacereña; este aceite de oliva, de color amarillo verdoso, tiene un sabor afrutado y dulce. El aceite elaborado con la variedad Cornicabra tiene un toque amargo al principio y ligeramente picante al final; es un aceite de oliva con mayor densidad.

Los frutos, de forma ovoidal y tamaño medio, tienen un peso aproximado de 3,1 gramos en estado de madurez. La pulpa presenta un alto contenido en ácido oleico, lo que confiere al aceite una gran finura y calidad. La oliva debe recolectarse antes de que madure totalmente para obtener sus mejores propiedades.

Cultivo y elaboración

El área de Poyales del Hoyo y Candeleda es una de las zonas olivareras más importantes de la provincia de Ávila e incluso de Castilla y León, donde el cultivo del olivar es poco conocido. Prácticamente todo su plantío se realiza en secano. El árbol tiene una productividad precoz y constante; es sensible al frío y el exceso de humedad, por lo que se adapta mejor a los terrenos sueltos que a los fuertes.

La campaña anual de recogida de aceituna se desarrolla desde noviembre hasta finales de febrero, con una producción media de 2.000.000 kilos procedentes de la zona de influencia de Poyales del Hoyo.

Cada día, hasta 50.000 kilos de oliva son limpiados, lavados, pesados y almacenados para molerse inmediatamente y obtener la máxima calidad del producto, evitando que el fruto fermente y se estropee. Después, se procede al decante natural, filtrado y posterior envasado del aceite de oliva virgen extra para su distribución.